Termalismo y tercera edad

CONFERENCIA DE PRENSA DE LA VICEPRESIDENTA PRIMERA DEL GOBIERNO, MINISTRA DE LA PRESIDENCIA Y PORTAVOZ DEL GOBIERNO, DOÑA MARÍA TERESA FERNÁNDEZ DE LA VEGA, Y DEL MINISTRO DE TRABAJO Y ASUNTOS SOCIALES, DON JESÚS CALDERA, DESPUÉS DE LA REUNIÓN DEL CONSEJO DE MINISTROS. Madrid, 27 de mayo de 2005
Vicepresidenta.- Buenos días. Me acompaña, como ven, el Ministro de Trabajo y Asuntos Sociales para informarles con todo tipo de detalles de uno de los temas que hemos aprobado hoy en el Consejo de Ministros, que pertenece al área de ese Departamento, que es el Programa de Vacaciones para Personas Mayores para el período 2005-2008.
Este Acuerdo pone de manifiesto que vivimos en una sociedad que se ocupa de sus mayores, una sociedad que atiende a sus mayores y que, a través de este Programa, entre otras muchas cosas, va a permitir a nuestros mayores disfrutar de estancias en zonas turísticas a precio reducido y mejorando, en consecuencia, su calidad de vida, que es el objetivo prioritario de esta iniciativa. Además, el Programa tiene un efecto adicional también muy beneficioso, que es la creación de empleo en el sector turístico en temporada baja. En definitiva, les diría que calidad de vida de nuestros mayores y creación de empleo son los objetivos prioritarios, que luego desarrollará el Ministro de Trabajo, que les dará más detalles.
Yo, por mi parte, solamente les diré algunos datos de este Programa que, como ustedes recordarán, empezó a funcionar en el año 1984 y que se ha venido mejorando, se ha visto muy reforzado, sobre todo con la decisión que ha adoptado hoy el Consejo de Ministros después del impulso que le ha dado el Ministro de Trabajo. El número de beneficiarios va a crecer un 73 por 100, hasta alcanzar el millón y medio de personas; el número de discapacitados que se beneficiará del Programa aumentará también a más del doble, pasando de 9.000 a 20.000 personas mayores, y el incremento del gasto será del 70 por 100, lo que significa que el Programa contará con un presupuesto en el año 2008, que es el plazo final del período para el que hemos aprobado las actuaciones, de 143,5 millones de euros.
Sr. Caldera.- Hemos aprobado, como indicaba la Vicepresidenta, el Programa de Vacaciones para personas mayores 2005-2008 con muy importantes mejoras. La primera de ellas tiene que ver con la ampliación del Programa: se incrementa en un 73 por 100 el número de personas que podrán disfrutar de él.
Tiene dos grandes objetivos, como indicaba la señora Vicepresidenta: el primero, mejorar la calidad de vida de las personas mayores, porque la participación en este tipo de viajes y la realización de actividades turísticas, el conectar con otros ambientes y el acceder a bienes culturales, sin duda, mejora la calidad de vida de nuestros mayores; y también porque favorece, tanto la creación, como el mantenimiento del empleo, en el sector turístico, con especial incidencia, por supuesto, en el sector hotelero durante la denominada temporada baja, contribuyendo con ello a paliar la estacionalidad que es tan característica y problemática en este sector.
Este Programa está organizado y financiado parcialmente por el Ministerio de Trabajo, a través del IMSERSO. En estos momentos las 865.000 personas que disfrutan del programa vienen a contribuir, aproximadamente, con un 70 por 100 del coste del mismo y el Ministerio de Trabajo, a través del IMSERSO, aporta el otro 30 por 100.
Quiero decirles que la satisfacción de los usuarios de este programa es muy alta. Casi el 90 por 100, el 88,7, de los usuarios están satisfechos o muy satisfechos, y el 97,5, casi el 98 por 100, tienen intención, y así lo hacen, de volver inscribirse en el Programa la temporada siguiente. El Programa es anual y ocupa la temporada baja, de noviembre a mayo-junio, que es, como ustedes saben, la temporada baja en la actividad hostelera.
El Programa para el período 2005-2008 supone, por tanto, un nuevo impulso, el más importante de los impulsos que hasta ahora se le han dado. Es el mayor incremento en todo el Programa desde el momento de su nacimiento en el año 1985; se aprobó en 1984 y se comenzó en el año 1985. ¿Por qué? Porque nos enfrentamos al reto de satisfacer unas demandas con un nuevo perfil de personas mayores. Las personas mayores tienen cada vez más aspiraciones, tienen más gusto por el ocio, por el tiempo libre, y tienen cada vez más interés por las manifestaciones culturales. Por tanto, el Programa debe modificarse incorporando otro tipo de posibles actividades, no sólo el viaje tradicional, digamos, de sol y playa, que también hay que incrementar, sino aquellos otros que tienen que ver con el ocio, el tiempo libre y las manifestaciones culturales.
El Programa incide directamente en el envejecimiento activo de las personas mayores y hemos constatado --hay diversos estudios que así lo demuestran-- que una parte significativa de las personas que participan en este Programa se sienten más sanas; es decir, durante el tiempo que hacen el viaje, y después, se encuentran físicamente mejor e, incluso, se ha estimado que se produce un ahorro de gasto farmacéutico de un 30 por 100 en los beneficiarios del Programa.
Los objetivos para el año 2005-2008 son los siguientes: pasar de 865.000 usuarios a un millón y medio, es decir, casi duplicar, un 73 por 100 más, en estos próximos tres años, porque el año 2005 ya está cubierto, que serían los años 2006, 2007 y 2008. Por tanto, alcanzar un incremento de 635.000 beneficiarios, un 73,41 por 100, y así dar cobertura al 100 por 100 de la demanda real. ¿Qué ocurre ahora? Ahora ocurre que, cuando se sacan al mercado, se ponen a la venta, los programas de viaje en el mes de octubre, éstos se agotan prácticamente en la primera quincena y hay una demanda insatisfecha. Hay más personas mayores de 65 años que quieren tener este programa de vacaciones que plazas ofertadas. Por eso queremos ampliarlas hasta el 100 por 100 de la demanda real.
Vamos a incorporar nuevos destinos: Andorra, Francia, turismo rural, turismo cultural y turismo de naturaleza. Por ponerles un ejemplo, uno de los destinos más demandados, que son las Islas Canarias, en estos momentos, de las 865.000 actuaciones, 27.000 cada temporada se dirigen, se destinan, a las Islas Canarias. Pues bien, como hay una gran demanda, vamos a multiplicar por cinco el número de estancias en Canarias: de 27.000 a 150.000 en estos próximos tres años. Por tanto, vamos a satisfacer las necesidades de materia de empleo estable en las zonas turísticas según la demanda del sector.
El incremento de los beneficiarios del programa es el siguiente: 2005, 865.000 beneficiarios; 2006, 1.003.000; 2007, 1.250.000; 2008, 1.500.000, con, como les decía, muy importantes innovaciones, tanto de orden cultural, como de intercambio con otros países; en este caso los nuevos países serán Andorra y Francia, y ya lo tenemos con Portugal. Y quiero indicarles que de los 865.000 beneficiarios en el año 2005 pasaremos a un millón y medio en 2008, lo que supone 635.000 más.
Quiero destacar, por su importancia, por el importante crecimiento del número de beneficiarios, que hay que hablar de los programas de termalismo social, que sube un 100 por 100. En estos momentos el termalismo social está en 126.000 usuarios, financiamos 126.000 actividades de termalismo social, y en el año 2008 serán 250.000. Se irán incrementando a razón prácticamente de 40.000 por año, entre 40 y 50.000 por año. Es uno de los programas más demandados, como es lógico, el del termalismo social y, por tanto, éste se incrementa en un 100 por 100.
El turismo para discapacitados aumenta en un 122 por 100 y un incremento total del volumen global, superior al 73 por 100.
El gasto para el IMSERSO también será importante. Sube de los 84 millones de euros a los 126 millones. Hemos ajustado. La Vicepresidenta dio un dato de 140 millones de euros y creemos que podemos hacerlo con un poquito menos, con 126 millones de euros; en todo caso, es un incremento de casi 45 millones de euros en estos próximos tres años y prácticamente de un 50 por 100 del gasto del programa actual.
Lo más importante es que con la disposición de estos recursos vamos a poder atender a toda la demanda real que hay en estos momentos y vamos a poder llegar, como les decía, a un millón y medio de usuarios.
Hay que tener presente que, si el IMSERSO aporta 126 millones de euros, quiere decirse que el total del gasto supera los 400 millones de euros para el sector turístico. Y no sólo supera los 400 millones de euros en el gasto directo del viaje, sino que las personas que se desplazan también consumen adicionalmente en los lugares turísticos, lo que permite mantener la oferta de ocio complementario del sector hotelero durante ese período de temporada baja.
Por tanto, el volumen global de recursos que se movilizan con este programa superará, sin duda, en el año 2008, los 800 millones de euros, lo que para el sector turístico es una inyección muy importante en la temporada baja.
El presupuesto crecerá todos los años y, por el importante incremento de recursos también destacan los destinados, como decía antes, al turismo para discapacitados y al termalismo social.
Este Programa tiene también un importante impacto en el empleo. En estos momentos el Programa ayuda a mantener o a generar 86.000 empleos y en el año 2008 serán 130.000; es decir, que se producirá un incremento de, aproximadamente, 44.000 empleos. Esto significa que la inversión que hacemos tiene un retorno muy importante. No es un gasto, sino una verdadera inversión porque, aumentando 45 millones de euros la aportación que hace el Ministerio de Trabajo, si se obtiene un mantenimiento o una creación de empleo de casi 45.000 personas, creo que estamos haciendo un beneficio notable para el empleo sin un gasto excesivo, ni mucho menos, sino recuperando prácticamente todo lo que invertimos.
Por tanto, el Programa permite la creación y el mantenimiento del empleo en el sector turístico en la época de baja ocupación por medio de la utilización de unos recursos económicos y humanos que de otra manera permanecerían inactivos. El Programa Vacaciones para Mayores, al distribuir las plazas de octubre a junio, permite asegurar que se alcanzarán los umbrales de ocupación necesarios para mantener abiertos los hoteles durante toda la temporada baja y garantizar que se mantienen los puestos de trabajo, e igualmente se generan puestos de trabajo adicionales por el consumo de materiales y servicios indirectamente relacionados con el viaje, tanto si se realizan en el lugar de residencia. como en el lugar de destino. Ello supondrá en el 2008 la generación de 43.940 puestos de trabajo nuevos.
Esto tiene un impacto muy importante en el sector turístico: permite una mayor profesionalización del sector turístico; se garantiza, como decía antes, una ocupación que justifica el funcionamiento de una parte de la oferta complementaria, como servicios y comercios, que de otra manera permanecerían cerrados; las empresas consiguen unos ingresos adicionales que contribuyen a soportar sus gastos fijos y a financiar la renovación de su activos; y se genera también un tráfico importante en aeropuertos y en tráfico por carretera, con lo que se ayuda a mantener a las empresas de transporte.
En los últimos años, como saben ustedes, la estacionalidad se ha visto atenuada en España, tanto por la coyuntura económica favorable, como por iniciativas como ésta. Es decir, ya ha tenido el Programa de Vacaciones de personas de la tercera edad, de personas mayores, un importantísimo efecto en la atenuación de los efectos negativos de la temporada baja. Queremos que tenga aún más y por eso lo incrementamos de forma notable.
Por último, el impacto en la calidad de vida de los mayores es espectacular, es muy importante. Es lo más importante de todo: su calidad de vida. Los efectos más evidentes son sobre la salud de las personas mayores y la calidad de vida de los usuarios, porque hacen más ejercicio físico como consecuencia de las visitas y paseos que realizan durante su estancia, y mejora su estado anímico al que contribuyen las actividades de animación que se programan para ellos.
El Programa tiene unos retornos económicos muy importantes. Hay diversos cálculos. Los más conservadores consideran que cada euro que invertimos permite recuperar, vía cuota Seguridad Social, Impuesto de la Renta, IVA, Impuesto de Sociedades o ahorro en prestaciones por desempleo, un 0,7 por 100, es decir, el 70 por 100 de lo que se invierte. Ésos son los cálculos más moderados y hay otros cálculos que incluso consideran, con análisis interesantes, que el retorno es superior a 1, es decir, que por cada euro que se invierte se recauda más.
Pero da igual. Ésta no es la parte más importante del programa; es necesario desde el punto de vista de la buena Administración de la Hacienda Pública. Sí destacar que tiene unos importantes retornos económicos y, además, por tanto, hacer política social, calidad de vida de los mayores, permite recuperar una parte del dinero que se ha invertido.
En conclusión, si me lo permiten, la ampliación de este Programa de 865.000 a un millón y medio de personas mayores permitirá mejorar su calidad de vida, permitirá mejorar su estado anímico, reforzar sus derechos sociales; permitirá que todos aquellos que quieran cada año tener un programa de una semana o dos semanas de vacaciones puedan hacerlo, puedan tenerlo. Esto generará más empleo, más ingresos para la Administración y, sobre todo, más calidad de vida para las personas mayores. Habrá nuevas actividades: turismo cultural, intercambio con Andorra y Francia, turismo de interior, turismo de naturaleza y un importantísimo incremento de las plazas en las Islas Canarias, que irán de las 30.000 actuales a las 150.000.

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